La agricultura robótica está aquí y está apareciendo en pequeños bolsillos del mundo. En un futuro no muy lejano, todos nuestros campos podrían ser labrados, sembrados, atendidos y cosechados enteramente por flotas de máquinas autónomas que cooperan por tierra y aire. Trabajarán tanto de día como de noche.

Los tractores sin conductor que siguen rutas preprogramadas ya se están desplegando en grandes granjas de todo el mundo. Los drones están zumbando sobre los campos que evalúan la salud de los cultivos y las condiciones del suelo, mientras que los sensores de tierra monitorean la cantidad de agua y nutrientes están en el suelo, lo que desencadena aplicaciones de riego y fertilizantes.

El Banco Mundial dice que tendremos que producir un 50% más de alimentos para 2050 si la población mundial sigue aumentando al ritmo actual. Sin embargo, una de las preocupaciones es que los efectos del cambio climático podrían ver los rendimientos de los cultivos disminuyendo en más de una cuarta parte. Los tractores autónomos, los sensores terrestres, los drones voladores y las granjas hidropónicas cerradas podrían ayudar a los agricultores a producir más alimentos a un costo menor. Agricultura robótica

Un informe de la firma estadounidense WinterGreen Research, pronostica que la agricultura robótica crecerá a un estimado de $16.3 Miles de millones para 2020. Fabricantes como John Deere, CNH Industrial y AGCO están luchando para acorralar el mercado en tractores sin conductor.

En UKA, nuestras lentes de precisión están a la vanguardia del desarrollo de tecnología, y seguirán el ritmo de la fabricación en constante expansión de equipos agrícolas robóticos.

En septiembre de 2017, después de un año de trabajo duro y planificación cuidadosa, los investigadores hicieron lo imposible. En una granja en el condado de Shropshire, Inglaterra, la primera cosecha totalmente automatizada del mundo, desde tierras estériles hasta cultivos, se ha completado con éxito. La ‘Hands Free Hectare’ no utilizó más que robots, y fue un paso más en la revolución de cómo se alimenta el mundo.

En 2016, el equipo de la Universidad Harper Adams se puso a trabajar modificando un tractor y un niño de veinticinco años se combinan con cámaras, láseres y sistemas GPS. Los drones ayudaron en el monitoreo del campo, mientras que un robot ‘scout’ recogió muestras de tierra para su inspección.

Anteriormente, estudios sobre tractores sin conductor han utilizado máquinas grandes para hacer el trabajo. El equipo de Harper Adams utilizó un enfoque diferente: su pequeño tractor y combinación fue capaz de hacer movimientos más precisos que limitaban el daño al suelo para futuras cosechas, y una mayor eficiencia.

En todo el mundo, la agricultura robótica ya está en uso. En Francia, Wall-Ye es un robot de recolección de uvas que se ha utilizado en la región vinícola de Borgoña durante años. En Japón, la granja de robos de lechuga con sede en Kioto espera producir 30.000 cabezas de lechuga al día, y reducir los costos de energía en un tercio. Los drones también están cambiando la forma en que los agricultores monitorean sus cultivos.

El auge de la agricultura robótica no está poniendo a la gente fuera de los trabajos, sino que está cambiando el trabajo que hacen. El conductor del tractor no estará físicamente en el tractor, sino que será un gestor de flota sormonitores el desarrollo de sus cultivos.

Universe Kogaku diseña y fabrica lentes ópticas para aplicaciones robóticas de agricultura, seguridad, alta tecnología y electrónica. Disponemos de 1000 de conjuntos de lentes estándar y podemos diseñar a medida una solución para escáneres, CCTV, CCD/CMOS, imágenes médicas, sistemas de vigilancia, visión artificial y sistemas de visión nocturna.